Al menos 30 personas murieron en una serie de ataques aéreos israelíes en distintas zonas de la Franja de Gaza, según reportaron las autoridades sanitarias locales y hospitales que recibieron los cuerpos.
Los bombardeos impactaron tanto en la ciudad de Gaza como en Khan Younis y otras áreas, alcanzando desde edificios de viviendas y un puesto policial hasta un campamento de tiendas donde se encontraban familias desplazadas. Entre las víctimas figuraron mujeres y varios niños, y los hospitales locales contabilizaron a decenas de heridos además de los fallecidos.
Estos ataques tuvieron lugar a pesar de un alto el fuego que había entrado en vigor en octubre de 2025 como parte de un intento de paz en la región, y justo antes de la reapertura parcial del cruce fronterizo de Rafah con Egipto, una vía clave para la salida de pacientes y el ingreso de ayuda humanitaria.
Israel justificó sus operaciones señalando que respondía a presuntas violaciones del cese de hostilidades por parte de milicianos palestinos, mientras que líderes y grupos en Gaza denunciaron que estas acciones constituyen violaciones continuas del alto el fuego y exacerban la crisis humanitaria en el territorio.
Este nuevo episodio de violencia ocurre en medio de un conflicto prolongado que ya ha generado miles de víctimas y una emergencia humanitaria en la Franja, con infraestructuras médicas gravemente deterioradas y gran parte de la población viviendo en condiciones extremas.