El Gobierno de Bolivia admitió este martes la muerte de un manifestante de 24 años que había negado un día antes, según publican hoy medios locales.
El diario El País informó que el fallecimiento del joven ocurrió el sábado, durante un operativo militar que buscaba despejar los bloqueos en La Paz, sede del Gobierno, sitiada desde hace semanas por los manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
"Como Gobierno nacional expresamos nuestras condolencias a la familia y a la comunidad. Entendemos su dolor", expresó el vocero presidencial, José Luis Gálvez. Según el acta de defunción, el manifestante falleció por "proyectil de arma de fuego".
Acorralado por las protestas que exigen la dimisión del mandatario -que asumió hace tan sólo siete meses-, el Gobierno intentó ubicar el caso como un hecho aislado, al explicar que los agentes antidisturbios tienen la instrucción de no usar armas de fuego.
"Esto ha tenido un causante en específico y, no importa quién haya sido, nadie está por encima de la ley", aseguró el portavoz presidencial.