Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció que se retirará de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y de la alianza OPEP+ a partir del 1° de mayo.
La decisión la dio a conocer esta mañana la agencia de prensa emiratí Wam y se da en medio de los idas y vueltas entre Estados Unidos e Irán por la reapertura del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que circula el 20% del petróleo mundial, cuyo bloqueo ha tenido un impacto sensible sobre el precio del crudo.
"Esta decisión refleja la visión estratégica y económica a largo plazo de Emiratos Árabes Unidos y la evolución de su perfil energético, especialmente la aceleración de las inversiones en la producción energética nacional", indicó Wam. La salida, además, obedece a "las perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz", afirmó la agencia emiratí.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo es una organización intergubernamental creada para coordinar las políticas petroleras de sus miembros. Su objetivo principal es estabilizar los mercados de crudo para asegurar un ingreso justo a los productores, un suministro eficiente a los consumidores y un rendimiento de capital para quienes invierten en la industria. Los países que la integran poseen alrededor del 80% de las reservas probadas de petróleo del mundo.
La OPEP+, por otra parte, es un grupo más grande que nació a finales de 2016. Se formó debido principalmente al auge del petróleo de esquisto (shale oil) en Estados Unidos. En éste se agrupan los miembros de la OPEP más otros diez países no productores. Se estima que esta agrupación concentra el 50% de la producción mundial de petróleo.
La salida de los EAU es un duro golpe para la organización, ya que disminuye el volumen total de crudo bajo el control del cartel y dificulta la fijación de precios globales.
Como contracara, es una medida que beneficia a Estados Unidos, ya que debilita a Rusia y alinea a EAU con Washington en su ofensiva contra Irán. Además, podría repercutir en una baja del precio del combustible en EEUU, el cual ha presionado sobre la inflación y le está ocasionando un dolor de cabeza a Donald Trump en la previa de las elecciones legislativas de noviembre.