Ir al contenido
Logo
Salud

Silvia Papuchado debate sobre la actual Ley de Salud Mental: "Es una Ley de escritorio, no de territorio"

La psicóloga y especialista en el tema se introduce en los puntos más polémicos de la Ley 26.657 y explica las dificultades que viven y padecen los familiares desde que se implementó la norma. 

Silvia Papuchado debate sobre la actual Ley de Salud Mental: "Es una Ley de escritorio, no de territorio"

*Entrevista realizada junto a Sofía Romero

Con el estreno en Netflix de "27 Noches", la película basada en el caso de Natalia Cohen, una mujer de 83 años que fue internada en un Hospital Psiquiátrico por sus hijas, tras presentar una conducta "extravagante", el problema actual de las internaciones involuntarias y la vigencia de la Ley 26.657 volvió a estar en el ojo del debate, ya que, desde su modificación, algunos especialistas aseguran que la norma "no sirve" y entorpece los protocolos de urgencia que cientos de familias hoy piden a viva voz. 

Para ello, desde Filo.news hablamos con Silvia Papuchado, Dra. en Psicología clínica y co-autora del libro “No están locos”, para que nos de su punto de vista sobre la norma vigente y los puntos claves a modificar, que en su consideración, dificultan el tratamiento de las personas que padecen algún trastorno de tipo mental. 

Para introducirnos en el tema de lleno, Silvina nos empieza a detallar cuales son los puntos fundamentales que, a su criterio, debieran ser modificados de la norma vigente y explica: "Bueno, lo primero que quiero decir es que como esta Ley empezó en el año 2010 y se reglamentó en 2013, ya solo por eso merecería ser revisada, porque el mundo cambió, sobre todo, después de la pandemia. Pero aún antes de eso había que haberla revisado". 

"Yo soy vicepresidente del capítulo de Políticas Públicas de la Asociación Argentina de Psiquiatría de Salud Mental y ya desde 2016 hablamos con el entonces Ministro que estaba en Nación, que era el doctor Rubinstein, y le pedíamos por favor hagamos algo con esta ley, porque yo te voy a dar un ejemplo como para empezar, que me parece como lo más importante en el artículo 20", introduce. 

"La ley dice que para internar a una persona contra su voluntad solamente puede hacerse si hay un riesgo cierto e inminente, y si es un peligro para sí o para terceros. Y yo me paro diciendo que está mal redactada. Nada puede ser riesgo y ser cierto. Un riesgo es una probabilidad incierta, con lo cual ya es una oxímoron. Está mal redactada", reitera. 

"Después seguimos donde dice "riesgo cierto e inminente". ¿Pero qué significa "inminente"? ¿Inminente es que yo estoy por tirarme del balcón o por matarte con un cuchillo, lo suelto y, cuando llega el SAME, estoy sentada divina, mirando por la ventana y ya no es más riesgo inminente? O sea, que te tienen que encontrar en flagrancia", explicó.  

"Entonces, yo traigo muchísimos ejemplos, desde lo que se llamó el caso Roldán en el Malba en 2020, donde terminó muerto un oficial de la policía y un paciente psiquiátrico porque no habían escuchado los pedidos de la familia, sabiendo que estaba en un brote psicótico", mencionó sobre el caso de Juan Pablo Roldán, asesinado en una esquina cercana al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) por Rodrigo Roza, quien se encontraba en pleno brote psicótico y debía estar internado.


Al tiempo que continuó enumerando situaciones más actuales: "Pero me voy al día de hoy, donde matan a una turista brasilera y la persona que la mata era una persona que además de tener varias entradas en la policía, tuvo varias internaciones psiquiátricas. ¿La pregunta es qué pasó? ¿Por qué está caminando por la calle? Y cuando yo le hablo de internar, y me lo retrucan desde el lugar de los derechos humanos, yo digo ¿La calle es un lugar para vivir?, ¿Alguien elige vivir en la calle?", cuestiona la Dra. 

Uno de los puntos claves que genera debate sobre la Ley, es el tema de las internaciones involuntarias, que actualmente están limitadas al consentimiento del paciente, y para casos extremos de riesgo, deben ser judicializadas. Siendo el ingreso, y permanencia, del paciente en una institución queda a consideración del un Juez. 

Sobre este punto, Silvina detalla: "Una persona que necesita estar internada es solamente una persona que no puede sostener un tratamiento ambulatorio, porque si no sería espectacular. ¿Para qué internarla? O es una persona que no tiene conciencia de enfermedad y que puede salir como sucede y escucho cada semana, desde La agrupación Familia Esperanza y todos los jueves de 5 a 7 en el Museo Larreta trabajamos en forma ad honorem para recibir familias atravesadas por cualquier tipo de patología mental". 

Y habla sobre el panorama: "Es horroroso, lo que se escucha es horroroso. Son familias que cuando uno ve a alguien en la calle, y tiene ese maldito prejuicio de señalar con el dedo` ¡Ah, mira dónde está y por qué será, seguro algo habrá hecho!`. Y se preguntan ¿Y la familia dónde está? La familia está desesperada pidiendo que lo internen, pero se le pide voluntad a esa persona que vive en la calle. Los casos que me llegan a mí cada día son inconmensurables", señala. 

Mientras que enfatiza: "Tenemos que hacer algo. ¿Qué?, ¿necesitamos más muertes? ¿La única salida es el hospital, la cárcel o el cementerio? Y cuando digo hospital, no digo si o si internación, digo tratamiento. Hay comunidades terapéuticas, hay casas de medio camino, hay hospitales de día y hospitales de noche, hay albergues, hay hoteles combinados. Hay muchas cosas para hacer, pero no se las usa. La ley no deja", asegura con indignación. 

-  ¿Cuáles son los impedimentos que tienen hoy los familiares para poder acceder a todo esto que vos estás contando?
 

"El gran problema que tiene la gente, las familias, vecinos o amigos de alguien que atraviesa una patología mental es que no saben qué hacer porque quieren ayudar y no pueden. Entonces le decimos que tienen que recurrir a Lavalle 1250 o puede ser la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), o tienen que acudir a una oficina de violencia de género o acercarse a una defensoría y explicar el caso, y ahí lo escuchan. ¿Pero cuál es el problema? El problema es que nosotros le encargamos a un juez la capacidad de decidir", resume. 


Y se adentra en los artículos 20º y 21º de la Ley: "Lo que pide la ley es que haya un equipo interdisciplinario que le haga una entrevista al enfermo o a la persona, en este caso que uno decide ayudar y que ellos llaman denunciar. Entonces le hacen una entrevista. La persona tal vez incluso hasta estuvo internada por una sobredosis o por un brote 48 horas medicada. Digamos que está más o menos con una claridad mental que puede responder. Primero se lo ubica en el tiempo y espacio, si está ubicado en tiempo y espacio, algo entiende. Después le preguntan si se quiere quedar y dice no ¡y se va! El problema es muchas de esas personas viven en la calle", expresa. 

-La Ley actual también habla de la eliminación de Instituciones Psiquiátricas y habla de que la atención de los pacientes debe ser en los Hospitales Generales, así como en el caso de internación ¿Qué pensas al respecto? 

"La primera diferencia que te voy a indicar sobre las internaciones en Hospitales Generales, es decir que vos podes tener en una misma habitación a alguien que está recuperándose de un infarto y a una persona con una patología del orden mental, es que el paciente psiquiátrico es un paciente vertical. ¿Qué quiere decir? Tiene que estar parado, caminando, corriendo, fumando. Y un paciente que tiene un infarto o está operado de apéndice necesita reposo. Es un paciente horizontal. ¿Cómo podés poner a una persona en el mismo lugar que otra?", cuestiona. 

"Si les preguntas esto a quienes hicieron la ley, dicen que estás estigmatizando porque estás separando y sectorizando a la persona con padecimiento mental. Yo digo: 'Lo que estamos haciendo es respetar'. ¿Acaso no hay un hospital de cardiología? ¿No hay un hospital de oftalmología? ¿Por qué entonces al hospital psiquiátrico, que es un centro monovalente y especializado, se lo llama 'manicomio'?".

"Ahora, yo lo que no quisiera es jugar con la frase de respetar los derechos humanos, porque para mí es una gran mentira. Y es una mentira con lo que desde el año 2010 hasta ahora, con esta ley, nos han estado engañando, o por lo menos a mucha gente", subraya.

"Quiero decir que ninguna ley puede ir por encima de la Constitución Nacional. O sea que no hace falta decir que respetamos los derechos humanos con esta ley, porque no hacía falta. Pero es para agregarle ese condimento contra aquellos que estamos a favor de las internaciones y decir que somos torturadores y la medicación es un veneno", diferenció. 
 

Asimismo sobre las bases de la Ley que aseguran se ajusta a los preceptos mundiales prestablecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que adhiere a la eliminación de Hospitales Psiquiátricos, Silvina argumentó: "En Oslo puede funcionar, acá no. La Ley de Salud Mental es una ley de escritorio, no es una ley de territorio. Acá nadie salió a caminar la calle para ver de qué se trata. Yo los invito a los que hicieron esta ley a que vengan algún jueves al museo, a que escuchen 70, 80 madres, y familiares de gente que está desesperada", invitó. 

"No están locos": Historias reales de adicciones y salud mental

Con más de 40 años de profesión en el campo, Silvia junto a Marina Charpentier y Paola Vicenzi, se reunieron para plasmar en un libro algunas de las historias que viven a diario, con los testimonios de aquellos a los no se la contaron, sino que es parte de su realidad, y con un mensaje esperanzador que nace desde la premisa de su título hasta las redes de contención que existen y que aseguran: "nadie se salva solo". 

Acerca de este reciente material que salió a la venta a fines del 2025, Silvina nos comenta: "El libro es de una maravillosa escritora que se llama Paola Vicenzi, ella ganó el premio de novela Vargas Llosa en el 2021 con una novela que precisamente era sobre salud mental que se llama Equis Equilibrio. Y que ahora acaba de ganar otro premio del Gobierno de la ciudad, un premio de literatura sobre un libro que se llama Indómita y que habla de violencia de género. O sea que ella está muy comprometida con esto". 

"Y recuerdo que una vez ella se contactó con Marina Charpentier, que es parte de Familia Esperanza y Marina la invitó al museo, no sin antes advertirle que de venir iba a terminar escribiendo un libro por el tendal de historias que llegan al lugar. Y pasó porque la gente que viene al museo una vez, no deja de venir porque es más que conmovedor", expresa.


"Son historias reales. Cada vez que dice: `y la coordinadora dijo, y la psicóloga dijo 'habla de nosotras, y es fuerte leerse en tercera persona. Pero bueno, de eso se trata, digamos. Por eso peleo, por eso lucho, por eso golpeo puertas, hago ruido, salgo en todos los medios que me convocan, para simplemente llevar el mensaje. Acá no importa el nombre ni la cara, lo importante es transmitir el mensaje de que hay que reformular esta ley", puntualizó. 

Familia Esperanza: una comunidad que brinda asesoramiento gratuito y contención 

Para cerrar dejó un mensaje esperanzador, fiel a su personalidad, y dijo: "Yo confío plenamente en que después de que se traten todas estas cosas que van a haber ahora de cambios de presupuesto, de trabajo, de lo que sea, de jubilación, se trate el tema de la salud mental, porque de eso se trata la vida de todos los ciudadanos. Y que se pueda modificar algunos artículos de esta ley para salvar la vida de la gente, ni más ni menos que para eso. Pero es una decisión política", remarcó. 

Mientras tanto, Silvia invita a todas aquellas personas que están padeciendo un problema de salud mental, sea propio o algún familiar, amigo, o conocido a quien quieras ayudar a acercarse a Familia Esperanza, todos los jueves, de 17 a 19hs a la calle Mendoza 2250 CABA, que es el Museo Larreta, menos el último jueves de cada mes que el museo lo necesita. 

"Es totalmente ad honorem y de 17 a 18hs hacemos grupo. A las seis hacemos un pequeño receso donde tomamos y comemos cosas ricas que traen las mismas familias que hacen ellos y seguimos hasta las siete trabajando, escuchando, orientando, ayudando, haciendo todo lo que podemos. No solo en ese horario. Hay familias que traen un problema tan pero tan grave que nosotros tenemos no solo psiquiatras, abogados, todo mi equipo y trabajamos las horas necesarias para darle una solución", invita para cerrar la nota y dejar en claro que la Salud Mental es un problema de todos, y que una ley sin tratamiento es una sentencia.