Un hombre de 35 años murió delante de su hermana y su cuñado cuando una banda de tres delincuentes intentó ingresar a su residencia, ubicada en la localidad bonaerense de Morón.
Con el objetivo de llevar a cabo una entradera, los ladrones se presentaron armados al domicilio pero el propietario no se quedó de brazos cruzados. De este modo, el hombre sacó su propia arma y se inició un tiroteo.
Sin embargo, las balas impactaron directamente en el tórax y otra en la pierna de la víctima, que fue trasladado al Hospital de Morón pero minutos después perdió la vida.
Por otro lado, la Policía identificó que uno de los ladrones se presentó en el Hospital Posadas con un disparo en abdomen. Para reservar su identidad, ocultó lo sucedido y afirmó a los médicos que él mismo había sido víctima de un robo.