Un "artefacto explosivo" había sido detectado en la estación de subte 9 de julio de la línea D, lo que generó un operativo policial del Escuadrón Antiexplosivos de la Policía de la Ciudad.
Luego de unos pocos minutos de trabajo de la brigada en el lugar, llegaron a la conclusión de que se trataba de una televisión portatil antigua.
Las fuerzas de seguridad agitaron el fantasma de una posible bomba dado los hechos en la casa del juez federal Claudio Bonadío y en el mausoleo de Ramón Falcón en La Recoleta.