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Entre amigos, familia y canciones: Florian celebró la música argentina con sus Actos de gentileza

Con 31 canciones e invitados de distintas escenas, el músico recorrió el tango, el folklore, el rock y el pop en el C Art Media, donde la lluvia no impidió que el público acompañara una nueva edición del ciclo.

Entre amigos, familia y canciones: Florian celebró la música argentina con sus Actos de gentileza
Foto: @lucasfonsecaph

Buenos Aires atravesaba una tarde lluviosa. Desde las siete, el público comenzaba a llegar a C Art Media entre paraguas y abrigos mojados, que poco a poco iban quedando en el guardarropa. Adentro, jóvenes, adultos, familias y personas de distintas edades se acomodaban mientras crecía la expectativa por una nueva edición de Actos de gentileza, el ciclo musical de Florian Fernández Capello.


A las 21.30 hs. la vedette tomó la palabra con un monólogo mientras los músicos aparecían en escena. Después del enunciado teatral Florian se hizo presente en el escenario, quien abrió la noche con “Muerte del ángel”, de Astor Piazzolla, y dio comienzo a un recorrido por distintas épocas del cancionero nacional. El tango y el folklore, muchas veces asociados a un público de generaciones anteriores, encontraron en la sala de Villa Crespo un espacio donde convivieron con el rock, el pop y nuevas formas de interpretar canciones populares.


Lo que comenzó en Strummer Bar como un ciclo de encuentros musicales fue creciendo hasta convertirse en un proyecto colectivo que pasó por distintos escenarios porteños. Sin abandonar el espíritu de aquellas primeras presentaciones, Actos de gentileza volvió a reunir a amigos, colegas y músicos de diferentes escenas, esta vez con un repertorio de 31 canciones que recorrió clásicos del cancionero nacional y composiciones contemporáneas. Florian condujo el espectáculo como anfitrión e intérprete principal, compartiendo distintas piezas musicales con artistas que fueron sumándose a lo largo de la noche.

@lucasfonsecaph


Los primeros encuentros estuvieron atravesados por el tango, con Cucuza Castiello en “Fueron tres años”, La Piba Berreta en “De contramano”, Vera Frod en “Muñeca brava” y “Los mareados”, y La Valenti en “Nada”. Esta última canción también permitió recuperar una faceta del repertorio propio de Florian, quien la publicó originalmente en 2022 y luego presentó una nueva versión junto a la cantante en el album que lleva el mismo nombre del ciclo.


El tango también salió de las voces para hacerse baile. Una pareja subió al escenario varias ocaciones y comenzó a desplegar sus pasos al compás de la música, mientras sus movimientos se proyectaban en la pantalla del fondo. Algunas personas del público también se sumaron desde sus lugares al compás del ¾.


La banda que acompañó a Florian también tuvo un papel fundamental durante la noche. El piano ocupó un lugar destacado, con Fulvio Giraudo sumándose en distintos momentos, entre ellos “Cuesta abajo”, junto a Ariel Ardit, y “Tinta roja”, con Vicentico. El propio Florian también se sentó frente al instrumento, mientras que Emi Ferrer en guitarra y Mariano Velardi en bombo legüero aportaron los sonidos del folklore.

Con Santiago Motorizado, el escenario recibió “Como dos extraños” y “Muchacha de los ojos negros”, esta última con el acompañamiento de Ferrer y Velardi. El folklore continuó ganando espacio con interpretaciones de canciones que forman parte de la memoria musical argentina, mientras Florian mantenía el rol de conductor de un espectáculo que se construyó a partir de diversas colaboraciones.

Foto: @lucasfonsecaph


Uno de esos encuentros llegó con Astor Cianciarulo, a quien Florian invitó a subir al escenario después de recordar una historia que los une desde el nacimiento. Entre risas, contó que lo conocía desde sus primeros días de vida y recordó que, por aquel entonces, sus padres, Vicentico y Flavio Cianciarulo, estaban de gira. Años después, los hijos de los integrantes de Los Fabulosos Cadillacs compartieron escenario, con Astor tocando el bajo y sumando su voz a “Muy temprano”. También participó en “La pomeña”, acompañado por Ferrer y Velardi.


El recorrido por el folklore también contó con Feli Colina, cantante salteña y pareja de Florian, quien se sumó a “Balderrama” y “Merceditas”. Junto a Colo Vasconcellos, integrante y líder del grupo de folclore Ahyre, y los músicos que acompañaron las interpretaciones, las canciones recuperaron sonidos de distintas regiones del país. La presencia de Feli también aportó otro vínculo personal a una noche en la que Florian compartió escenario con amigos, familiares y artistas con los que construyó relaciones dentro y fuera de la música.

@lucasfonsecaph


Uno de los momentos de mayor participación del público llegó con “Que nadie sepa mi sufrir”, con Florian en la voz principal. Cuando la canción terminó, Florian volvió al estribillo y dió lugar a un bis. Entre brazos levantados y agitados simulando el tradicional revoleo del poncho de Soledad Pastorutti, C Art Media se convirtió en un verdadera fiesta popular. La escena reflejó una conexión que se repitió durante el show con canciones que muchos reconocían desde la primera respiración del bandoneón.

@lucasfonsecaph


También hubo lugar para el humor y el juego con Juliana Gattas, quien se sumó a Florian en “El choclo”, “Maquillada” y “TKM”. Durante “Maquillada”, perteneciente al proyecto solista de la cantante, Florian se convirtió en su camarógrafo personal. El momento contrastó con el tango que habían interpretado anteriormente y dio paso a “TKM”, una de las primeras canciones de la carrera solista del músico.

@lucasfonsecaph


Más adelante llegó otro de los encuentros familiares de la noche, cuando Vicentico compartió escenario con su hijo para cantar “Tinta roja”, acompañado por Fulvio Giraudo al piano. Después, ambos continuaron con “Vasos vacíos” y “Siguiendo la luna”, canciones que forman parte del repertorio de Los Fabulosos Cadillacs. La presencia del músico permitió recorrer otra parte de la historia musical argentina, esta vez desde el rock y el ska.

@lucasfonsecaph


El costado teatral del tango volvió a aparecer con Lucrecia Merico, quien interpretó “Entre curdas” mientras todos los “gentiles”, como se identifica a los músicos e invitados del ciclo, se sumaban a una suerte de representación sobre el escenario. La milonga relata con humor negro e ironía un velorio que termina convirtiéndose en una reunión de borrachos, con situaciones cada vez más absurdas. Mientras Lucrecia cantaba, sus compañeros acompañaron la historia con gestos, actuaciones y una puesta que transformó el escenario en parte de aquel relato. La cantante también compartió junto al protagonista de la noche “Cambalache”, el clásico de Enrique Santos Discépolo que conserva su vigencia a través de la crítica social y la ironía. El poder satírico del tango también dió lugar durante la interpretación para que Florian introdujera un guiño a la actualidad al reemplazar “Don Chicho” de la letra original por “Adorni” y Napoleón.

@lucasfonsecaph


Hacia el final, Felipe Romeo sumó una intervención teatral y el espectáculo llegó a su último tramo con “Verano porteño”, de Astor Piazzolla, y “Por una cabeza”, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera. Para esta última canción, todos los gentiles regresaron al escenario y sus voces se mezclaron con las de un público que también se sumó al canto. Florian había agradecido a los valientes que, a pesar del clima, llegaron aquella noche y recordó que el amor era lo que los había reunido. 


Cuando el público volvió a salir a las calles de Buenos Aires, la lluvia había cesado. Los paraguas salieron del guardarropa y cada uno emprendió su camino de regreso. Adentro quedaban las últimas notas de una noche en la que el tango y la música popular se cantó, se tocó, se actuó y también se bailó. Un GRAN acto de gentileza.
 

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