Un conflicto entre el Gobierno y los prácticos de barco dejó frenado el comercio exterior argentino. A raíz de una medida de fuerza de estos profesionales, encargados de guiar a los buques en las maniobras dentro de ríos y puertos, más de 140 barcos quedaron varados sin poder operar, afectando principalmente la salida de granos y la logística de combustibles.
El motivo de la protesta es el Decreto 690/2026 firmado por el Poder Ejecutivo para desregular el sector. La nueva norma quita los cupos para ingresar a la actividad, permite contratar a los profesionales de forma directa y fija topes en las tarifas. Desde el Ministerio de Desregulación sostienen que la medida busca bajar los costos logísticos del país, pero los trabajadores aseguran que los cambios ponen en riesgo la seguridad de la navegación.
Las mayores complicaciones se sienten en los puertos del Gran Rosario, por donde sale la gran mayoría de las exportaciones del campo. Sin embargo, el problema también golpea a la energía ya que, según la Cámara Argentina de Energía y datos publicados por Infobae, la falta de prácticos interrumpió operaciones en terminales clave como Dock Sud, Bahía Blanca y San Lorenzo, generando riesgos de demoras en la distribución de nafta y gasoil.
Frente a la falta de barcos en movimiento, la Prefectura Naval empezó a intimar de forma individual a los profesionales para que retomen sus tareas, recordando que el practicaje es un servicio público y advirtiendo sobre posibles sanciones. Aunque desde el Gobierno intentaron convocar a una mesa de negociación, los trabajadores respondieron que solo se sentarán a dialogar si la gestión nacional frena o deroga el decreto.
Esta parálisis en las terminales marítimas se da en un momento de menor ingreso de dólares por las ventas del agro. Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), la liquidación de divisas cayó un 28% en julio en comparación con el año pasado. Las entidades del sector advierten que, de continuar el conflicto, habrá pérdidas millonarias y desvío de buques hacia puertos de países vecinos.