Viva Suecia presentó "Hecho en tiempos de paz", un disco que busca refugio entre el ruido del mundo
La banda española lanzó su quinto álbum de estudio, una obra de once canciones que pone el foco en los vínculos, las experiencias compartidas y la posibilidad de encontrar calma en medio de la incertidumbre. El disco ya fue postulado para los Latin Grammy.
Después de cuatro años sin publicar un álbum de estudio, Viva Suecia volvió con Hecho en tiempos de paz, un trabajo de once canciones que mantiene la esencia rockera de la banda, pero amplía su universo sonoro. El lanzamiento marca el comienzo de una nueva etapa para el grupo murciano, que en la última década se convirtió en uno de los principales referentes del rock alternativo en español.
El sucesor de El amor de la clase que sea, disco que obtuvo el Platino en España, conserva las guitarras expansivas y la intensidad que caracterizan a Viva Suecia, aunque apuesta por una producción más luminosa y llena de matices. A lo largo de sus once canciones, el álbum recorre distintos estados emocionales: la melancolía, la rabia, la celebración, la vulnerabilidad y la esperanza, con una idea que atraviesa todo el repertorio: incluso en tiempos difíciles siempre existe un lugar donde encontrar refugio.
"Hecho en tiempos de paz es el título de nuestro nuevo trabajo y el deseo urgente de que el mundo cambie. Paz es lo que sientes cuando haces aquello que te apasiona", explicó la banda sobre el concepto del disco. Esa búsqueda, aseguran, puede aparecer en una canción, en una amistad, en una relación, en un recuerdo o incluso en la experiencia compartida de un concierto.
Las letras nacen de situaciones que sus integrantes vivieron, sufrieron o celebraron y buscan convertirse en historias donde cualquiera pueda reconocerse. En ese recorrido, la música aparece como una especie de luz encendida para volver a encontrar el camino cuando todo parece incierto.
La nueva etapa comenzó a tomar forma con "Dolor y gloria", el primer adelanto del disco, una canción que presentó el tono emocional del proyecto. Más tarde llegaron "Deja encendida una luz", un tema que habla sobre la importancia de conservar un punto de referencia en los momentos más oscuros; "Querer", centrada en el deseo y la entrega; y "Sangre", una colaboración con Siloé que reforzó el carácter colectivo del álbum.
Con el lanzamiento completo también aparecen nuevas piezas que amplían ese universo. "Gente normal" invita a defender la diferencia y entender la lucha como una experiencia compartida; "Los afortunados" habla de encontrar un hogar entre la multitud; mientras que "Melancolía", junto a Samuraï, cierra el álbum desde un lugar íntimo, poniendo el foco en la compañía, la vulnerabilidad y el refugio emocional. Cada una de las canciones funciona como una experiencia distinta, pero juntas construyen un mismo mensaje: detenerse, respirar y encontrar una paz propia antes de pensar en una colectiva.
Integrada por Rafa Val, Alberto Cantúa, Jess Fabric y Fernando Campillo, Viva Suecia nació en Murcia en 2013 y desde entonces construyó un crecimiento sostenido que la llevó de la escena independiente a los principales festivales y arenas de España. Con canciones como "El bien", "El rey desnudo", "La voz del presidente" y "Hablar de nada", además de un Movistar Arena de Madrid agotado en apenas cinco minutos, la banda consolidó una convocatoria que hoy la ubica entre los nombres más importantes de su generación.