Desde que se supo que el jefe de Gabinete Manuel Adorni subió a su esposa, Bettina Angeletti, al avión presidencial que trasladó a Javier Milei y su comitiva a Nueva York para participar de la Argentina Week, una serie de escándalos han sacudido al Gobierno y hecho mella en la percepción que la opinión pública tiene sobre la marcha del país.
Hace apenas dos meses, cuando el año comenzaba y el oficialismo experimentaba en sesiones extraordinarias los beneficios del recambio legislativo que derivaron del triunfo en las elecciones de medio término, las encuestas mostraban a un Milei fortalecido y encaminado hacia la reelección. Pero desde marzo, todo cambió.
El caso Adorni
El 9 de ese mes, se difundió una foto de Adorni y su esposa durante una visita a la tumba del rebe de Lubavitch, en Nueva York. La imagen despertó preguntas acerca de la presencia de la pareja del funcionario en Estados Unidos durante una actividad oficial.
En un primer momento, Adorni intentó justificar la presencia de Angeletti, pero sus declaraciones sólo incrementaron la indignación. "Vengo a deslomarme y quería que me acompañe", dijo el ministro coordinador. Tras ello, y luego de un par de semanas de silencio, volvió a enfrentarse a la prensa, esta vez, ante los periodistas acreditados en Casa Rosada. La situación no mejoró. En el medio, se supo que había realizado viajes al exterior en vuelos privados y adquirido departamentos a través de maniobras de financiamiento que se encuentran bajo investigación. La Justicia intenta determinar si no hubo enriquecimiento ilícito. Es que los ahorros que Adorni declaró a fines de 2024 -USD 48.720- no se condicen con los viajes y deudas por más de 300.000 dólares que se registraron hasta fines del año pasado.
Al margen de todo esto, Adorni es respaldado por Milei y su hermana, Karina, la secretaria general de la Presidencia. Ambos estarán este miércoles en la Cámara de Diputados acompañando al jefe de Gabinete en su informe de gestión.
Créditos hipotecarios para funcionarios
Un par de semanas después, se conoció que un grupo de funcionarios del Ministerio de Economía y legisladores de La Libertad Avanza habían accedido a créditos hipotecarios del Banco Nación por hasta $ 400 millones.
En esa lista aparecían, por ejemplo, los nombres del secretario de Finanzas, Federico Furiase, y del director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía Luis Caputo, Felipe Núñez. Ambos hicieron su descargo en el programa "Las Tres Anclas" (por Carajo) y afirmaron no haber hecho nada "ilegal o inmoral". Por el contrario, dijeron haber accedido bajo las mismas condiciones que "cualquier hijo de vecino". Núñez y Furiase también fueron respaldado por el ministro de Economía Luis Caputo.
Si bien no se comprobaron irregularidades en el otorgamiento de estos créditos, la maniobra expone algunas incosistencias en el discurso libertario respecto de lo público. Vale recordar que el Banco Nación era una de las compañías que el Gobierno intentó privatizar en la primera versión de la Ley Bases que ingresó al Congreso en 2024.
Las propiedades de Frugoni
El más reciente escándalo que golpea al Gobierno estalló este fin de semana, luego de que A24 revelara que Carlos Frugoni, -ex- secretario de Coordinación de Infraestructura en el Ministerio de Economía, tiene al menos siete propiedades sin declarar en Estados Unidos.
Según la investigación del periodista Nicolás Wiñazki en Clarín, aquellos inmuebles habrían sido adquiridos entre 2020 y 2022, cuando se desempeñaba como titular de la sociedad AUSA, la empresa que se encarga del mantenimiento y la explotación de las autopistas dentro de los límites de la Ciudad de Buenos Aires. Por entonces, ya había sido sancionado por cometer irregularidades en la declaración de su patrimonio.
"Cometí un error. Estaba rectificando esta situación porque ahora soy funcionario nacional. Me equivoqué. También voy a incluir a los departamentos en ARCA", fue la explicación que dio al diario. No alcanzó.
Su situación, que pronto pasaría al ámbito judicial, se agravó en las últimas horas. El desenlace se conoció anoche, a última hora, cuando el Ministerio de Economía anunció su renuncia.
La lista de escándalos se combina con una economía que no despega y que, desde hace algunas semanas, acumula resultados negativos. En marzo, la inflación saltó al 3,4%, la cifra más alta en un año. También se supo que en febrero, la actividad tuvo una caída del 2,1% interanual y del 2,6% con relación a enero. Mientras, el discurso oficial sostiene que la suba de precios comenzará a ceder a partir de abril y que el próximo año y medio "será el mejor que Argentina haya visto en las últimas décadas".