Las universidades públicas volverán a salir a la calle. El próximo 12 de mayo se realizará la cuarta Marcha Federal Universitaria durante el gobierno de Javier Milei, en una nueva jornada nacional de protesta que tendrá su epicentro en Plaza de Mayo y réplicas en distintas ciudades del país. El reclamo central apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la falta de paritarias y el fuerte deterioro salarial de docentes y no docentes.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a los rectores de universidades nacionales, junto al Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA). El objetivo es visibilizar la crisis presupuestaria que atraviesan las casas de estudio y exigir al Poder Ejecutivo que aplique la ley aprobada por el Congreso en octubre de 2025 y ratificada posteriormente por la Justicia.
Según denuncian desde el sector universitario, las transferencias de fondos a las universidades públicas cayeron un 45,6% desde 2023, mientras que la pérdida salarial de docentes y no docentes ronda el 40% en los últimos dos años. Además, remarcan que el congelamiento de becas estudiantiles y la insuficiencia presupuestaria ponen en riesgo el funcionamiento cotidiano de las facultades, la investigación científica y la continuidad académica de miles de estudiantes.
La tensión creció aún más porque, pese a los fallos judiciales favorables a las universidades, el Gobierno mantiene frenada la implementación de la norma y presentó nuevas apelaciones para demorar su cumplimiento. Desde el sindicalismo universitario sostienen que Javier Milei lleva más de 180 días sin ejecutar la ley y denuncian una estrategia de desgaste frente al conflicto.
En paralelo a la preparación de la marcha, distintas universidades ya comenzaron medidas de fuerza locales. En La Plata hubo una masiva marcha de antorchas encabezada por docentes, no docentes y estudiantes de la UNLP; en Rosario se realizaron volanteadas, paros y movilizaciones similares; y en otras provincias se multiplican las asambleas y protestas para reforzar la convocatoria nacional.
Los gremios docentes también anunciaron nuevos paros para fines de abril y principios de mayo, en una escalada del conflicto que busca llegar con mayor presión política a la movilización nacional. Desde CONADU y FATUN insisten en que el problema ya no es solo salarial sino estructural: advierten que está en juego el sostenimiento mismo de la universidad pública y del sistema científico argentino.
Bajo la consigna de defensa de “la educación, la universidad pública y la ciencia nacional”, la marcha del 12 de mayo buscará reeditar la masividad de las movilizaciones de 2024 y 2025.