Las razones que llevaron a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales para el 29 de noviembre
El presidente del Gobierno español anunció la disolución del Parlamento y convocó a la ciudadanía a elegir un nuevo Parlamento. "Debemos lograr una mayoría mucho más amplia progresista", dijo. Los motivos detrás de la crisis.
(REUTERS)
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, convocó este lunes a elecciones anticipadas para el 29 de noviembre en medio de múltiples frentes que ponen en jaque su gestión.
"Debemos movilizarnos y debemos lograr que el Parlamento nos dote de una mayoría mucho más amplia progresista con la que doblegar a las élites, conquistar nuevos avances sociales y seguir transformando España", dijo el mandatario en un mensaje que brindó esta mañana. "Ha llegado, por tanto, el momento de que los españoles y españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país. Ahora depende de vosotros y de vosotras", agregó.
Frente a sus áticos, sus recortes y su servilismo a las élites, nuestro compromiso con la gente: vivienda asequible, servicios públicos y derechos sociales.
España tiene que seguir avanzando y, para eso, necesitamos que la ciudadanía amplíe nuestra fuerza en el Parlamento.
Toca movilizarse.
Toca pelear.
El 29 de noviembre vamos a hacer historia. Otra vez.
Sánchez, un político de larga trayectoria que emergió como líder del Gobierno español en junio de 2018, recurrió a esta misma medida en febrero de 2019 -cuando el Congreso rechazó su proyecto de Presupuestos Generales del Estado- y en 2023 -luego de que el Partido Socialista y sus aliados de izquierda perdieran las elecciones municipales y autonómicas de aquel año-. Fueron maniobras audaces, pero que le permitieron continuar al frente del Gobierno español. Sin embargo, el contexto actual que detonó su decisión luce muy diferente.
Las razones
1 - Crisis de inmigración en Ceuta
La masiva llegada de inmigrantes marroquíes a Ceuta, una ciudad autónoma española situada en la península tingitana, en la orilla africana del estrecho de Gibraltar, golpeó su gestión en distintos niveles. En primer lugar, le dio a sus contrincantes del Partido Popular y VOX un eje frontal de ataque para acusar al Gobiernio de falta de de acción y desprotección de la soberanía territorial. También expuso serias desinteligencias en el manejo de la crisis y tensó la relación con sus aliados parlamentarios, que reclamaban medidas -en varios puntos- opuestas entre sí.
A fin de cuentas, la magnitud de la ola migratoria obligó al Gobierno a desplegar recursos extraordinarios y a declarar, por primera vez en democracia, una situación de interés para la seguridad nacional con el objetivo de reforzar la coordinación entre distintas administraciones.
2 - Casos de corrupción
Las distintas investigaciones en torno a figuras centrales del Gobierno y al entorno del Presidente provocaron un desgaste difícil de administrar para el líder socialista. Por mencionar las más resonantes, las causas y medidas judiciales contra su esposa Begoña Gómez, su hermano David Sánchez y funcionarios de su administración, acorralaron su gestión y, al igual que la crisis migratoria, tensaron la relación con sus aliados legislativos e hicieron mella en la credibilidad del Gobierno.
3 - Crisis habitacional
Fue el verdadero detonante de una crisis que viene de largo. El caso que expuso esta crisis fue el de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que fue desalojada tras no poder afrontar con su pensión -de 1350 euros- el fuerte aumento del alquiler de la vivienda donde vivió los últimos 70 años de 500 a € 1650. Miles de personas se movilizaron y acamparon en la Puerta del Sol, plaza icónica de Madrid. La desesperante situación de 'Maricarmen' despertó un reclamo que, desde hace rato, acumulan miles de personas, que ven cada vez más lejos la posibilida de independizarse y formar su proyecto de vida ante los exorbitantes costos de alquilar una propiedad y, a la vez, vivir.
Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, asiste a una rueda de prensa en el campamento de la Puerta del Sol, donde exige medidas políticas para detener los desahucios y abordar la crisis de la vivienda, tras el desalojo de una mujer de 87 años de su hogar en Madrid, España. | Foto: Reuters
En este marco, el Gobierno de Pedro Sánchez decretó la prohibición de los desalojos, las compras de fondos buitre y la automatización de las renovaciones de alquiler. Sin embargo, el Congreso derogó estos decretos con el respaldo de aliados del PSOE, lo que puso de relieve la fragilidad de la gobernabilidad del oficialismo.
Como se dijo, el cuadro actual expuso la frágil gobernabilidad del Gobierno de Sánchez y obligó al Presidente a tomar una medida conocida pero extrema que someterá a un virtual plebiscito su gestión.
Con la firma de la medida, el Congreso quedará disuelto hasta tanto se elija una nueva mayoría parlamentaria y la gestión legislativa estará a cargo de la Diputación Permanente, órgano de emergencia donde el PSOE y sus aliados cuentan con mayoría. Quiere decir que las medidas de Sánchez podrían entrar en vigencia al menos hasta que una nueva Legislatura sea electa.