El presidente Javier Milei admitió este domingo una desaceleración en la economía, pero negó que la Argentina esté en recesión.
El mandatario hizo estas declaraciones durante una entrevista con LN+, luego de su paso por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Estados Unidos, y tras el recorte de las proyecciones de crecimiento de JP Morgan para 2026.
"No hay recesión", sentenció el Jefe de Estado. Y cargó contra la lectura que hacen algunos analistas sobre la actividad económica: "Los inidcadores están arrojando cualquier cosa".
"Quienes critican el rumbo económico están repitiendo la fórmula de tratar de meter el terror en la gente para que se frene la actividad económica", sostuvo, a la vez que acusó a la oposición de ser "capaz de destruir todo para volver al poder".
Con todo, Milei confió en que el 70% de los argentinos y argentinas "no quiere volver" a otro gobierno kirchnerista. También apuntó contra el gobernador Axel Kicillof, quien, al igual que Milei, estuvo la semana pasada en EE.UU. "Piden un tipo de cambio más alto y están pidiendo que la gente sea más pobre", dijo.
Asimismo, Milei volvió a defender su programa económico y rechazó cambiar el rumbo pese a los últimos datos adversos sobre la marcha de la economía.
"La economía está teniendo grandes cambios estructurales. Y hay sectores que se expanden y sectores que se contraen", explicó.
El presidente aludió esta disparidad a la apertura de la economía y a las nuevas dinámicas de consumo.
"El consumo está en máximo histórico, lo que está cambiando es la modalidad de consumo", afirmó.
En otro momento del reportaje, Milei destacó que el 7,9% de desocupación que registró el INDEC se encuentra por debajo del promedio histórico de la Argentina.
El mandatario aseguró que durante su gestión se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y afirmó que, si se descuenta la reducción del empleo público, la generación de puestos en el sector privado alcanza aproximadamente los 600.000.
Milei reconoció finalmente que existe dolarización de carteras y que el riesgo país volvió a superar los 600 puntos, pero atribuyó esas tensiones principalmente a la incertidumbre sobre el rumbo político que podría adoptar la Argentina después de las próximas elecciones presidenciales.
“Esto es una oportunidad maravillosa”, afirmó el Presidente, quien volvió a plantear que los comicios de 2027 enfrentarán dos modelos económicos diferentes y manifestó su confianza en la continuidad del programa que lleva adelante su Gobierno.