La causa AMIA dio hoy un paso clave para realizar el juicio en ausencia por el atentado a la mutual judía ocurrido el 18 de julio de 1994. Este lunes, el juez federal Daniel Rafecas procesó a ocho ciudadanos iraníes y libaneses acusados de participar en la organización y ejecución del hecho y dispuso embargos por US$500 millones para cada uno.
La resolución, de más de 600 páginas, fue dictada mediante el régimen de juicio en ausencia establecido por la ley 27.784, que permitió avanzar en el proceso pese a que los acusados permanecen prófugos en el extranjero.
Los procesados deberán comparecer como autor o partícipe del delito de homicidio calificado por odio racial o religioso y "por haber sido cometido mediante la utilización de un medio idóneo para causar peligro común en perjuicio de 85 víctimas fatales, lesiones leves, graves y gravísimas en perjuicio de al menos 151 víctimas y daños".