El presidente Javier Milei encabezó el acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, donde compartió escenario con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente local, Pablo Javkin. En su tercera participación, el jefe de Estado desplegó un encendido discurso centrado en tres ejes, riesgo país, ciclo económico y endeudamiento, en un marco donde Pullaro volvió a reclamar el fin de las retenciones al campo frente a la alta presión fiscal nacional.
Durante su alocución, arremetió contra los medios de comunicación y la oposición por el tratamiento de la coyuntura. "Los periodistas corruptos, ensobrados, sicarios del micrófono sostenían que nuestro discurso es ajeno a la realidad", lanzó Milei, defendiendo su gestión al señalar que "dije lo que iba a hacer y lo hice".
Asimismo, cuestionó duramente el manejo de la pandemia por parte del gobierno de Alberto Fernández, al afirmar que el control de precios en insumos básicos fue un "mercado repugnante" y asegurar que "cagarse en el análisis económico les costó la vida a 100 mil argentinos", sumado a críticas por "el kiosco de los tests" y las irregularidades en la vacunación.
En relación con el aumento de la morosidad, Milei rechazó las acusaciones hacia la política económica oficial y argumentó que los atrasos corresponden a créditos tomados en 2024 debido a la suba del riesgo país provocada por "el ataque de la política de intentar hacer un golpe de Estado".
Además, vinculó el endeudamiento a decisiones de consumo privado como la compra de televisores para el Mundial o las apuestas online: "Nadie les puso un arma en la cabeza; es un contrato entre privados". También descartó cualquier asistencia estatal: "¿Por qué hay que meterle la mano en el bolsillo a toda la ciudadanía para rescatar a los bancos?". En ese tramo, introdujo una controversial analogía histórica sobre el siglo IV, al señalar que la regulación del crédito bajo el mandato de Constantino y la Iglesia "convirtió al mercado del crédito en un mercado del asco" al desplazar a los prestamistas judíos.
Para finalizar, el Presidente defendió los indicadores de su administración, destacando 17 meses de crecimiento, desempleo en 7,8% y desaceleración inflacionaria, y envió un mensaje en clave electoral de cara a 2027. "O nos ponemos los pantalones largos o nos hundimos", advirtió ante los empresarios presentes, concluyendo que quienes pretendan "volver a la solución populista tienen un destino y se llama Cuba".