Después de tres meses en baja, la inflación volvió a repuntar en julio y cerró en 2,1%. Tras el dato que dio a conocer el INDEC, los analistas esperan que el costo general de vida oscile entre 1,7 y 2% hasta fin de año.
Las consultoras y especialistas relevados por el Banco Central en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), prevén que la inflación se mantendrá en esos niveles al menos hasta enero del año próximo. Este año, en tanto, cerrará en 29,6%.
El análisis de Libertad y Progreso
La Fundación Libertad y Progreso analizó la suba del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio y atribuyó el incremento a factores estacionales vinculados con la demanda y el consumo durante las vacaciones de invierno. De acuerdo con el informe de la entidad, el dato correspondiente a agosto se ubicará previsiblemente por debajo del 2%, con una proyección específica del 1,8% según su modelo de medición inmediata. La estimación contempla que el ritmo inflacionario mensual mantenga esa misma tendencia inferior al 2% a lo largo de los meses restantes del año, en el marco de la contención monetaria y el orden fiscal.
El reporte detalló que la desaceleración prevista para el próximo período responde a una menor incidencia del rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, sumada a la normalización de sectores como Recreación y Cultura tras el receso invernal.
El economista de la Fundación Libertad y Progreso, Julián Neufeld, destacó que “resulta crucial desglosar las raíces del rebote de la inflación en dos tipos”, marcando los estacionales y los estructurales. “Sobre el primer grupo, el diagnóstico es claro: tal como vimos en el IPC CABA, los bienes y servicios relacionados con el turismo y actividades recreativas subieron de precio sustancialmente por el aumento de la demanda impulsado por las vacaciones de invierno. Lo vemos reflejado en los bienes estacionales del mes, que subieron en 4,5% e incidieron con 0,41 p.p. en el índice”.
En segundo lugar, “tuvimos una mayor incidencia del rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas en relación con el mes pasado. La depreciación del tipo de cambio mayorista entre mayo y julio rondó el 6%; como consecuencia, los bienes transables sufren el efecto de pass through, siendo este rubro con gran peso en la canasta el primero damnificado”, explicó y resumió diciendo: “Vemos un rebote motivado por factores transitorios, más no relacionados con la dinámica de precios interna de la economía. Si vemos la inflación núcleo notamos que esta dio 1,8% entre mes y mes, levemente superior a la del mes pasado que terminó en 1,6%”.
Por otra parte, el director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, comentó que “los relevamientos semanales de precios que hacemos en la Fundación Libertad y Progreso también registraron, hacia finales de julio, una inflación del 2,1%, es decir, por encima del 2%”.
Sin embargo, “la buena noticia es que se confirma que este aumento fue principalmente estacional. Ya en la última semana de julio nuestros relevamientos mostraron una desaceleración de la inflación, una tendencia que continuó hasta ahora”, sumó.
También dijo que “la estacionalidad de julio se explica fundamentalmente porque, durante las vacaciones, las personas incrementan sus gastos en entretenimiento, transporte, hoteles y restaurantes, rubros cuyos precios suelen registrar aumentos importantes durante ese mes. Eso es justamente lo que observamos”.
Y agregó que “el incremento de las tarifas de los servicios públicos, que también contribuyó a que la inflación de julio se ubicara por encima del 2%”.
Por su parte, el economista jefe de Libertad y Progreso, Diego Piccardo, dijo que “la inflación muestra señales alentadoras en las primeras semanas de agosto. Esto sugiere que la aceleración registrada en julio habría respondido, principalmente, a factores estacionales vinculados con las vacaciones de invierno”.
Por último, señaló: “Un dato ayuda a entenderlo. Restaurantes y hoteles, y Recreación y cultura (dos rubros que suelen aumentar en julio) aportaron en conjunto 0,44 puntos porcentuales a la inflación de junio y 0,64 puntos en julio”, explicó y cerró diciendo que “la diferencia fue de aproximadamente 0,2 puntos, prácticamente la misma magnitud en que se aceleró la inflación entre ambos meses. Por lo tanto, el dato de julio no parecería marcar un cambio de tendencia”.
(Con información de NA)