La decisión de María Corina Machado de insistir con su regreso a Venezuela en plena emergencia por los terremotos habría provocado un fuerte malestar en la administración de Donald Trump. En la Casa Blanca consideran que ese movimiento podría afectar el desarrollo de las operaciones humanitarias y llegaron a calificar la iniciativa como un caso de "grotesco oportunismo político".
Según señalaron fuentes de la Casa Blanca citadas por el sitio estadounidense Axios, la dirigente opositora "quiere una oportunidad para tomarse fotografías mientras distribuye nuestra ayuda. Solo busca sus propios intereses".
La posición oficial fue ratificada por el Departamento de Estado: "La Administración Trump está únicamente centrada en continuar avanzando en nuestros esfuerzos en respuesta a los devastadores terremotos en Venezuela". Además, advirtió que "añadir cuestiones políticas delicadas a la situación en este momento es contraproducente para nuestros esfuerzos de respuesta tras esta tragedia".
Las declaraciones representan un revés para Machado, quien había manifestado su intención de regresar al país tras los sismos. Desde Washington insisten en que el foco debe permanecer en la asistencia humanitaria y en la coordinación de las tareas de emergencia.
Exiliada en Estados Unidos desde fines de 2025, la dirigente opositora aseguró recientemente que está dispuesta a "hacer lo que haya que hacer, hablar con quien haya que hablar" para volver a Venezuela. Sin embargo, distintos medios y fuentes políticas estadounidenses coinciden en que la Casa Blanca no considera oportuno ese regreso mientras continúe la crisis.