La Copa del Mundo 2026 no solo está dejando goles, sorpresas y emociones dentro de la cancha. También está generando historias inesperadas que trascienden lo deportivo. Una de ellas tiene como protagonista a Tim Payne, el defensor de Nueva Zelanda que se convirtió en un fenómeno viral gracias al apoyo masivo de los hinchas argentinos.
El lateral de 32 años, que fue titular en el empate 2-2 ante Irán por el Grupo G, volvió a referirse este martes al vínculo especial que construyó con los fanáticos argentinos y sorprendió al dejar abierta la posibilidad de jugar en el fútbol sudamericano en el futuro.
Consultado sobre una eventual llegada a la Argentina o a algún club de la región, Payne respondió con cautela, aunque sin cerrar ninguna puerta. El futbolista aclaró que actualmente su principal objetivo es enfocarse en la participación de Nueva Zelanda en el Mundial, pero reconoció que más adelante podría analizar alguna propuesta que llegue desde Sudamérica.
De desconocido a ídolo viral
El defensor del Wellington Phoenix pasó de ser prácticamente un desconocido para gran parte del público internacional a convertirse en una de las figuras más comentadas en las redes sociales durante la previa del certamen.
Todo comenzó con una campaña impulsada por usuarios argentinos, que viralizaron publicaciones relacionadas con el futbolista y multiplicaron de manera exponencial su cantidad de seguidores. A partir de ese momento, Payne comenzó a interactuar cada vez más con los fanáticos argentinos y a responder con simpatía los mensajes que recibía.
Lejos de mantenerse ajeno al fenómeno, el neozelandés abrazó el cariño recibido y hasta incorporó algunas frases en español para agradecer el apoyo.
Un mensaje que volvió a enamorar a los argentinos
Durante una reciente entrevista, Payne volvió a demostrar el afecto que siente por los hinchas argentinos. Antes de despedirse, lanzó una frase que rápidamente se replicó en redes sociales y generó una nueva ola de comentarios.
"¡Aguante Argentina!", expresó el defensor, despertando nuevamente el entusiasmo de quienes lo adoptaron como una de las historias más curiosas y simpáticas de este Mundial.
La frase terminó de reforzar un vínculo tan inesperado como genuino entre el jugador oceánico y los fanáticos argentinos, que siguen de cerca cada una de sus presentaciones con la camiseta de Nueva Zelanda.
Mientras su selección busca avanzar de ronda en la Copa del Mundo, Payne continúa sumando seguidores y protagonizando uno de los fenómenos virales más llamativos del torneo. Y aunque por ahora su cabeza está puesta en el Mundial 2026, la posibilidad de verlo algún día en el fútbol argentino ya no parece una idea tan lejana.