Con un golazo al ángulo de Vinicius, Brasil logró sacarle un empate a Marruecos
Con una jugada colectiva elaborada y una asistencia precisa de Brahim, Ismael Saibari definió con calidad y abrió el marcador, desatando la ilusión de los africanos.
Con un gol al ángulo de Vinicius Júnior al minuto 32 del primer tiempo, Brasil logró sacarle un empate a Marruecos, que arrancó mejor y estuvo cerca de dar uno de los batacazos más grandes de la primera fecha de la Copa Mundial.
Lejos de asumir el protagonismo que suele caracterizarla, la Verdeamarela apostó por esperar y ceder la iniciativa. Marruecos aprovechó ese escenario desde el arranque con la conducción de Brahim Díaz, las subidas de Achraf Hakimi y un mediocampo dinámico, manejó la pelota y generó las situaciones más claras de la primera mitad.
La superioridad marroquí se tradujo en el marcador a los 21 minutos. Tras una jugada colectiva elaborada y una asistencia precisa de Brahim, Ismael Saibari definió con calidad y abrió el marcador, desatando la ilusión de los africanos.
Brasil lucía incómodo, impreciso y sin respuestas colectivas. Sin embargo, contaba con un recurso capaz de cambiar cualquier partido. A los 32 minutos apareció Vinicius Júnior. El delantero del Real Madrid recibió sobre la izquierda, encaró hacia el centro y con un derechazo espectacular la clavó al ángulo para empatar el marcador.
El empate por 1-1 generó una mejora en la actitud de la Verdeamarela durante el segundo tiempo, que comenzó a jugar más cerca del área rival. Pese a ello, Brasil siguió dependiendo de las intervenciones individuales de Vinicius para generar peligro.
Carlo Ancelotti movió el banco en busca de mayor profundidad y la Verdeamarela tuvo algunas aproximaciones para quedarse con la victoria. Del otro lado, Marruecos sintió el desgaste físico, pero nunca renunció a su idea y también contó con oportunidades para volver a ponerse en ventaja.
Sobre el cierre, el arquero Alisson Becker respondió cuando fue exigido y sostuvo el empate. Del lado marroquí, Yassine "Bono" Bounou aportó experiencia para enfriar el ritmo del partido en los momentos de mayor presión brasileña.
El resultado terminó reflejando el desarrollo general del encuentro. Marruecos estuvo a la altura de las expectativas y confirmó que sigue siendo una selección capaz de competir contra cualquiera. Brasil, en cambio, dejó interrogantes en su funcionamiento colectivo, aunque encontró alivio en el talento de Vinicius.