Pedir delivery en Argentina es cada vez más caro: el salario ya alcanza para menos compras
Un informe reveló que los precios de las apps subieron más rápido que los ingresos y cayó el poder adquisitivo de los usuarios.
El delivery sigue creciendo de manera sostenida en la Argentina, pero cada vez cuesta más hacer un pedido. Un informe de la consultora Focus Market reveló que, aunque los salarios aumentaron nominalmente durante el último año, los precios en las aplicaciones de envío subieron todavía más rápido. Como consecuencia, el poder adquisitivo de los usuarios cayó en promedio un 12% medido en cantidad de pedidos posibles. El estudio advirtió que el delivery dejó de ser un lujo ocasional para convertirse en un hábito estructural del consumo.
El mercado está dominado principalmente por PedidosYa y Rappi, que registraron fuertes incrementos en los productos más pedidos durante el último año. Según el relevamiento, una hamburguesa pasó de costar alrededor de $10.600 a unos $15.000, mientras que un kilo de helado subió de $19.800 a cerca de $28.000. Las pizzas también aumentaron considerablemente y las empanadas superaron los $3.000 por unidad. El informe remarcó que los incrementos estuvieron por encima de la evolución salarial.
Con un sueldo promedio de febrero de 2026 de $1.734.357, un trabajador puede comprar actualmente unas 116 hamburguesas, cuando el año pasado podía acceder a 132. En el caso de las pizzas, la capacidad de compra cayó de 79 a 69 unidades en apenas doce meses. Desde Focus Market explicaron que el problema no es la ausencia de aumentos salariales, sino la velocidad con la que crecieron los precios dentro de las plataformas. El fenómeno refleja el impacto de la inflación sobre el consumo cotidiano. Cada vez más usuarios buscan promociones o reducen la frecuencia de pedidos.
En paralelo, la situación de los repartidores también aparece como uno de los puntos más críticos del sistema. Según datos de la Fundación Encuentro, un repartidor cobró en promedio $3.033 por pedido en diciembre de 2025. Para alcanzar el valor de una Canasta Básica Total y no quedar bajo la línea de pobreza, debería completar unos 454 pedidos mensuales. Eso equivale a aproximadamente 18 entregas por día sin descanso. Además, de ese ingreso deben descontarse gastos como combustible, seguro, monotributo y datos móviles.
Las aplicaciones, por su parte, cobran comisiones de entre el 25% y el 35% a los comercios adheridos, cifras muy superiores a las de otros marketplaces. A esto se suman las tarifas de servicio que pagan los consumidores en cada compra, las cuales incluso fueron cuestionadas judicialmente por el gobierno bonaerense. El director de Focus Market, Damián Di Pace, aseguró que el gran desafío del sector será equilibrar expansión y rentabilidad. Según explicó, los altos costos logísticos, las promociones permanentes y la presión regulatoria obligan a las empresas a buscar modelos más eficientes. Mientras tanto, pedir comida a domicilio se vuelve un hábito cada vez más difícil de sostener para muchos argentinos.