Argentina sigue entre los países con mayor “malestar económico” y quedó quinta en el Misery Index 2025
El ranking elaborado por Steve Hanke ubicó al país detrás de Venezuela, Sudán, Turquía e Irán. Aunque mejoró respecto a 2024, aún pesa la alta inflación, el costo del crédito y el desempleo.
La Argentina volvió a quedar entre los países con mayor nivel de “malestar económico” del mundo. Según la edición 2025 del Misery Index, el índice elaborado por el economista Steve Hanke y difundido por la revista Fortune, el país se ubicó en el quinto puesto del ranking global.
Por delante aparecen Venezuela, Sudán, Turquía e Irán, que encabezan la lista de economías con mayores niveles de “misery”. En el otro extremo, como los países con mejores indicadores, figuran Taiwán, Singapur, Tailandia, Irlanda y Costa de Marfil.
El índice no mide pobreza estructural sino condiciones económicas coyunturales. Se construye a partir de la suma de la inflación, las tasas de interés y el desempleo (con doble peso), menos el crecimiento del PBI per cápita. Cuanto más alto es el puntaje, mayor es el nivel de malestar económico.
En ese marco, Argentina logró una mejora respecto a los últimos años: tras haber ocupado el primer lugar en 2023 y el segundo en 2024, en esta edición descendió al quinto puesto con 88,3 puntos. La baja se explica principalmente por la desaceleración de la inflación, que según los datos utilizados pasó del 117% al 31,5% anual, y por una leve recuperación del PBI por habitante.
Sin embargo, el país sigue en una zona crítica del ranking. Las altas tasas de interés —que rondan el 46%— y un desempleo del 7,4% continúan impactando en el indicador y reflejan dificultades para la recuperación económica.
El propio Hanke destacó que la Argentina fue el país que más redujo su nivel de “misery” en 2025, con una caída superior a los 100 puntos en el índice. Aun así, advirtió que persisten problemas estructurales como la fragilidad del sistema financiero y la volatilidad inflacionaria.
El indicador tiene también fuertes cuestionamientos. Por su metodología, deja de lado variables clave como pobreza, educación o salud, y puede arrojar resultados polémicos: por ejemplo, ubica a países como Haití en una mejor posición relativa que Argentina, pese a su situación estructural mucho más crítica.
Creado en los años 70 por Arthur Okun y luego reformulado por Robert Barro, el Misery Index se convirtió en una referencia para analizar el clima económico global, aunque su alcance es limitado.
En ese contexto, la mejora argentina aparece más como un alivio coyuntural que como un cambio de fondo: el país reduce su nivel de malestar, pero sigue lejos de los estándares de estabilidad y bienestar de las economías más sólidas.