Ir al contenido
Logo
Actualidad

José Antonio Kast toma el poder en Chile y confirma el giro conservador de América Latina

Su llegada al poder se produce tras una victoria electoral contundente y cuenta con el respaldo de aliados internacionales, mientras genera debate por su vínculo con el legado de Pinochet y su postura sobre derechos humanos y políticas sociales.

José Antonio Kast toma el poder en Chile y confirma el giro conservador de América Latina
REUTERS/Rodrigo Garrido

Con la presencia de líderes de toda la región y algunos personajes de renombre, el ultraconservador, José Antonio Kast, asumió este miércoles como nuevo presidente de Chile, tras imponerse en las elecciones presidenciales de diciembre de 2025 con más del 58% de los votos. El traspaso se realizó en el Congreso Nacional en Valparaíso, donde recibió la banda presidencial de manos del saliente, Gabriel Boric.

Su llegada al poder representa uno de los cambios ideológicos más marcados en la política chilena desde el retorno a la democracia en 1990, desplazando a una gestión considerada de izquierda hacia una administración de fuerte impronta conservadora. Esto va en línea con la postura que está tomando América Latina en general con todos sus representantes.

Esto está estrechamente ligado a la presencia del mandatario argentino, Javier Milei, en su asunción y a la cercana relación que mantienen. De hecho, tras ganar los comicios, Kast visitó la Casa Rosada en Buenos Aires, así como al apoyo que Donald Trump, su par estadounidense, le manifestó durante la cumbre "Shield of the Americas", realizada hace pocos días.

La agenda política de Kast

Desde su rol de fundador del Partido Republicano, ha construido su proyecto en torno a la "defensa del libre mercado", un "rol más limitado del Estado" y un "énfasis en el orden público".

En el plano económico, busca fortalecer el crecimiento mediante incentivos a la inversión privada, reducción de impuestos y menor regulación estatal. Su propuesta es ampliar el protagonismo del sector privado y fomentar el emprendimiento.

Por otro lado, la seguridad ocupa un lugar central en su agenda, ya que durante su campaña planteó la necesidad de endurecer las políticas contra la delincuencia, fortalecer a las fuerzas policiales y reforzar el control de las fronteras. “Vamos a recuperar el orden, el respeto a la ley y el derecho de los chilenos a vivir en paz”, afirmó. Y, en el plano social, mantiene posiciones conservadoras en debates como el aborto, las políticas de género y el rol del Estado en materias culturales y educativas.

Controversias

Uno de los episodios que generan debate en la política chilena se relaciona con su postura frente al legado del régimen de Augusto Pinochet. De hecho, durante la campaña presidencial de 2017, generó polémica al afirmar que si el ex dictador estuviera vivo "probablemente votaría por él".

Además, ha estado vinculado a la gestión de beneficios para ex militares condenados por violaciones a los derechos humanos. Según informó Cooperativa, visitó al brigadier Miguel Krassnoff, uno de los militares con más condenas en Chile, y gestionó ante el gobierno de Sebastián Piñera posibles indultos o reducciones de pena. Lo que provocó cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos y de sectores de la oposición.

Otro elemento que suele señalar la oposición es su historia familiar, y en particular su padre, Michael Kast, un inmigrante alemán que llegó al país tras la Segunda Guerra Mundial y que, según documentos del Archivo Federal Alemán, estuvo afiliado al Partido Nazi. Kast rechazó públicamente esa etiqueta y afirmó en una entrevista de 2018 que su padre fue reclutado en el ejército alemán durante la guerra y “no fue nazi”. En otras instancias vinculadas a la polémica, también dijo que “más allá de lo que diga un papel de hace 50 años, mi padre, yo y nuestra familia aborrecemos a los nazis”.