Mientras continúa la polémica por salida de Marco Lavagna de la dirección del INDEC a raíz de la decisión del presidente Javier Milei de retrasar la implementación de la nueva metodología para medir la inflación, una misión del Fondo Monetario Internacional arribó a la Argentina para la revisión de las metas que fijaron con el Gobierno para el primer trimestre de 2025.
La delegación del FMI llegó a Buenos Aires luego de que durante las primeras semanas del año, el Banco Central acumulara más de 1300 millones de dólares en sus reservas internacionales, una de las principales demandas del Fondo.
Durante los próximos días, los enviados del Fondo analizarán la marcha del programa de 20.000 millones de dólares firmado el año pasado para habilitar el desembolso de USD 1000 millones.
La visita del Fondo se produce en medio de la polémica que desató la salida de Marco Lavagna de la dirección del INDEC. Según dijeron el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía, Luis Caputo, Lavagna dejó su cargo por "diferencias técnicas". De acuerdo con su explicación, el ex funcionario, que provenía de la gestión de Alberto Fernández, pretendía implementar a partir de enero el nuevo método para medir la evolución del costo general de vida.
Sin embargo -esto también fue reconocido por funcionarios nacionales-, el presidente Javier Milei dio la orden de postergar el nuevo sistema hasta que "el proceso de desinflación haya concluido". Esto, siempre según la versión oficial, para poder realizar una comparación sobre la misma base.
Pero esto contradice una recomendación que el Fondo había plasmado en un staff report de agosto del año pasado. “Se espera que el organismo estadístico (Indec) publique hacia fines de 2025 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) actualizado, basado en la encuesta de gastos de los hogares 2017-2018, con el objetivo de reflejar mejor los cambios estructurales en los patrones de costos y mejorar la calidad de los datos", decía un pasaje del texto. Caputo había dicho que la modificación no había sido pedida por el Fondo.
Como sea, la intervención del Ejecutivo sobre las estadísticas oficiales reavivó viejos fantasmas. Casi 20 años después de la intervención de Guillermo Moreno -que derivó hasta en juicios internacionales contra la Argentina-, la gestión de Javier Milei sumó otro capítulo a la serie de intromisiones de la Presidencia sobre la elaboración de las estadísticas oficiales.