Una potente tormenta invernal llamada “Fern” se desplaza por Estados Unidos desde el fin de semana, generando condiciones de frío, nieve y lluvia helada que han puesto a más de 140 millones de personas bajo avisos meteorológicos activos en al menos 22 estados, desde el suroeste hasta el noreste del país.
El fenómeno ha causado impactos significativos en transporte y servicios, con miles de vuelos cancelados o retrasados y carreteras cubiertas de hielo que dificultan la circulación. Aerolíneas y autoridades advirtieron sobre cancelaciones masivas de vuelos y recomiendan evitar los viajes no esenciales.
En Texas y Oklahoma el sistema ya dejó lluvia helada y aguanieve con hielo acumulado en rutas, y se espera que la tormenta avance hacia los estados del Atlántico medio y Nueva Inglaterra, donde podrían registrarse nevadas más intensas y condiciones de superficie extremadamente resbaladizas.
Las autoridades del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y gobiernos estatales han emitido advertencias de temperaturas bajo cero, hielo “catastrófico” sobre cables y árboles, y convocado a la población a permanecer en sus hogares mientras persista el mal tiempo.
Además, varios gobiernos locales han declarado estados de emergencia climática para movilizar recursos y prepararse ante posibles cortes de energía eléctrica y suspensión de servicios básicos como escuelas y transporte.