Luciana Báez de 36 años declaró ante el juez Claudio Bonadio por la causa de lavado de dinero que compromete a su padre, Lázaro Báez.
Luciana reconoció que firmó cheques para 'Los Sauces', una de las primeras empresas constituidas por la familia Kirchner, pero lo hizo por orden de Lázaro quien 'todo lo manejaba'.
"Todo pasaba por él, todo lo decidía él, atendía a todo el mundo, las decisiones finales siempre las tomaba él", manifestó la heredera.
Según el testimonio, la hija menor del empresario no tuvo participación accionaría en las empresas pero sí ocupó el cargo de empleada administrativa de Austral Construcciones.
"Se dicen cosas que no son, me preocupa porque tengo dos hijos", dijo Luciana al final del encuentro con Bonadio.