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Balotaje en Perú: Roberto Sánchez le saca una leve ventaja a Fujimori, pero la definición sigue abierta

Con el 95% de las mesas escrutadas, el candidato de izquierda supera por menos 130.000 votos a la líder de Fuerza Popular. El ganador podría conocerse recién dentro de un mes.

Balotaje en Perú: Roberto Sánchez le saca una leve ventaja a Fujimori, pero la definición sigue abierta
(REUTERS)

El recuento de votos del balotaje presidencial de Perú avanza lentamente en un escenario de total incertidumbre que refleja la inestabilidad política que signó al país durante la última década.

Dos días después de celebradas las elecciones y con el 95,7% de las mesas escrutadas, la candidata derechista Keiko Fujimori y el candidato de izquierda Roberto Sánchez se mantienen en un virtual empate técnico, aunque con una notable diferencia con respecto a los datos preliminares que se dieron a conocer el domingo por la noche: Sánchez aventaja a Fujimori por menos de 130.000 votos, que en términos porcentuales equivale a poco menos de una décima y media.

Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez, de la coalición Juntos por el Perú, reunía 8.9 millones de sufragios frente a los 8.8 millones cosechados por Fujimori, líder de Fuerza Popular.

Pese a lo avanzado del escrutinio, el informe oficial anunció que el resultado final estará en los próximos 30 días. Es así que el sucesor de José María Balcázar se sabría recién a mediados del mes próximo.

IPSOS, una firma multinacional de mercados y sondeos de opinión, y Transparencia, una organización civil dedicado a garantizar la calidad democrática, presentaron de forma conjunta un Conteo Rápido Integral que le daba a Sánchez una leve ventaja sobre Fujimori. Otras proyecciones también ubicaban por delante al candidato de izquierda. Aunque todas coinciden en que la diferencia se ubica dentro del margen de error y piden esperar el recuento definitivo.

Hija del controvertido expresidente Alberto Fujimori, Keiko tiene una vasta experiencia en este tipo de contiendas: participó en los últimos cuatro balotajes, perdiendo en tres de ellos por un margen mínimo. Su cuarta incursión aún permanece con final incierto. Sánchez, por su parte, fue ministro de Comercio Exterior y Turismo del destituido ex presidente Pedro Castillo y actualmente es miembro del Congreso.

En un escenario de máxima polarización, Perú intenta dejar atrás una crisis política que ya lleva diez años: desde las elecciones que consagraron a Pedro Kuczynski, en 2016, este país tuvo ocho presidentes, la mayoría destituidos por el Congreso en medio de escándalos de corrupción e intentos de disolver el Parlamento.

Esta realidad contrasta con una estabilidad macroeconómica que, sin embargo, no se traduce en un desarrollo económico que impacte en la estructura de vida de los ciudadanos.

Independientemente del desenlace, el próximo presidente o presidenta asunmirá un país sumido en una profunda incertidumbre respecto de su estabilidad institucional.